Historia Vocacional

La vocación, como la ha descrito san Juan Pablo II, es don y misterio. Estas características la envuelven en el pudor propio de las cosas que no terminamos nunca de comprender ni agotar. Lo que se pueda decir de mi vocación, y en general de cada vida cristiana, es poco con respecto de lo que quiere expresar, pero al tiempo es tanto que corre el riesgo de malversar aquello que inexpresable e intransferible.
Nací en Guadalajara, Jalisco, el 28 de febrero de 1987. Desde pequeño estuve en contacto con la vida del seminario y de los sacerdotes dado que mi hermano mayor, Víctor Edmundo, era por entonces seminarista. No hubo aspavientos en la llamada que percibí muy tempranamente, aquel estilo de vida, aquella alegría la quería para mí. Ingresé al Seminario Diocesano de Guadalajara en la sección secundaria en Cuquio, Jalisco. Poco después de terminar el curso introductorio del Seminario Mayor, poco después de la muerte de mi hermano Víctor dejé temporalmente la formación sacerdotal y tuve una breve experiencia laboral y la gracia de ser por un año Voluntario Salesiano en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Esta enriquecedora oportunidad confirmó no mi llamado sino mi respuesta.

El día 15 de mayo de 2016 por ministerio de mi obispo, cardenal Robles Ortega, recibí la responsabilidad del presbiterado después de mi año diaconal en la parroquia de San José de Huajimic, municipio de La Yesca, Nayarit. Fui destinado como vicario parroquial a Nochistlán Zacatecas donde ejercí el ministerio por tres años; inmediatamente después fui destinado, igualmente como vicario parroquial, a Santa Cecilia, en la ciudad de Guadalajara, parroquia en la que hasta el día de hoy comparto la fe.

Santa Cecilia es una comunidad de la periferia de Guadalajara con una identidad bien propia, este año precisamente celebra su jubileo áureo parroquial. Como decía Bernardo de Chartres, somos enanos en hombros de gigantes, recogemos los frutos que otros han sembrado. Pero hay nuevos retos. El análisis y la gestión de proyectos que apunten a la transformación positiva de la comunidad diocesana es el horizonte de acción que mi obispo me propone al enviarme a continuar mi formación permanente en la Pontificia Universidad Gregoriana. Esta es una oportunidad que ni esperaba ni pedía, que no merezco y que por eso mismo pretendo aprovechar abundantemente, esperando, como dice el Apóstol, que todo contribuya para bien de los amados de Dios.

Pbro. Samuel Agustín Soto Torres

Ciudad Juárez

Víctor Manuel Vega Ortega
Víctor Manuel Vega Ortega

Leer más

 

Ecatepec

Jonathan Arellano Verdejo
Jonathan Arellano Verdejo

Leer más

 

Ciudad de México

Jonathan Arellano Verdejo
Roberto Rojo Botello

Leer más

Querétaro

 

Jhonatan Eduardo Córdova Rodríguez
Jhonatan Eduardo Córdova Rodríguez

 Leer más

Querétaro

 

Miguel Angel Moreno Pacheco
Miguel Angel Moreno Pacheco

 Leer más

 

Guadalajara

Daniel Benavides Preciado
Daniel Benavides Preciado

Leer más

 
Enrique Hernández Galván
Enrique Hernández Galván

 Leer más

 
Jose Emmanuel Gonzalez Loza
José Emmanuel González Loza

 Leer más

 
Víctor Manuel Vega Ortega
Jose Francisco Muñoz Nuñez

 Leer más

Samuel agustin Soto Torres
Samuel Agustín Soto Torres

 Leer más

 

 

Tehuacán

Juan José Herrera Martinez
Juan José Herrera Martínez

Leer más

 

Tijuana

Jonathan Arturo Valadéz Castillo
Jonathan Arturo Valadéz Castillo

Leer más

 

Tlaxcala

José Antonio Manilla Hernández
José Antonio Manilla Hernández

Leer más

Tlaxcala

 

Octavio Sánchez Rodríguez
Octavio Sánchez Rodríguez

 Leer más

Tula

 

José Alfredo Castro Ortíz
José Alfredo Castro Ortíz

 Leer más

 

Tuxtepec

Francisco Javier Salazar Sandoval
Francisco Javier Salazar Sandoval

Leer más

 

Yucatán

Alejandro de Jesús Álvarez Gallegos
Alejandro de Jesús Álvarez Gallegos

Leer más

 

Zamora

Juan Antonio Domínguez López
Juan Antonio Domínguez López

Leer más

 

Zamora


Pedro Rodríguez Madrigal

Leer más

-