Jesús Manuel Sandoval Arias
voy enviado por el Señor, que Él me sostendrá y que lo que realizaré ha de ser para su mayor gloria
Jesús Manuel Sandoval Arias
Mi nombre es Jesús Manuel Sandoval Arias, nací el 26 de octubre de 1991, en Irapuato, Guanajuato. Actualmente soy el encargado de la disciplina en el Seminario Menor Diocesano, en la Diócesis de Irapuato. En la ciudad de Salamanca Guanajuato.
Desde muy pequeño tuve la chispa de jugar a dar misa, siendo monaguillo de mi comunidad, siendo constante en mi servicio en las celebraciones de mi comunidad y parroquia. Mas de alguna vez pensé en dedicarme a algo más sin embargo terminando la secundaria entre al seminario.
He estado en diferentes comunidades, como diacono en una comunidad rural, y en el centro de Salamanca e Irapuato, ahora es una comunidad muy pequeña, es acompañar a los jóvenes en el Seminario Menor. El nivel socioeconómico en el seminario es variado, hay jóvenes de familias acomodadas y otros en situaciones no tan favorables, pero ninguno en realidades crudas. La situación cultural siendo un seminario diocesano es muy similar.
En el seminario desde la parte social es poco lo que se puede ejercer siendo una comunidad de dieciséis jóvenes, sin embargo, sobre todo en mi primer parroquia ya como presbítero el acompañar a los indigentes, comer con ellos, pedir y administrar el apoyo al comedor que no solo daba comida, sino ropa y permitía el aseo de los indigentes llenaba de emoción el corazón porque sabíamos el bien que hacíamos recordando las palabras de Cristo “Les digo la verdad, cuando hicieron alguna de estas cosas al más insignificante de estos, mis hermanos, me lo hicieron a mí (Mt 25, 40)”
Además el ser encargado de la pastoral familiar de mi parroquia estuve acompañando a algunos matrimonios, algunos de estos en crisis; madres solteras, y con un Dra. Tanatóloga en el acompañamiento en el luto. En este aspecto fue un trabajo en el que se acercaron más familias a Dios.
Al regreso de mis estudios podría apoyar claro, todo depende el lugar donde se me asigne a mi regreso. A mi regreso la dimensión diocesana a la que podría apoyar sería la formación de agentes desde la parte bíblica pues es lo que estudiaré.
Cuando mi obispo me llamó deduje que sería para cambiarme del lugar donde estoy más, nunca pensé que me pidiera algo de esta magnitud, más que un privilegio es un compromiso con mi Iglesia el formarme para seguir creciendo como sacerdote y persona, y ayudar a mi comunidad diocesana.
Tengo grandes expectativas, sé a lo que voy y lo que haré, iré por esta bonita experiencia poniendo todo en las manos de Dios. Y a mi regreso, pues espero compartir lo aprendido en mis estudios realizados en especial en las clases a los seminaristas.
Agradezco su consideración y su apoyo.
